Catalina de Bustamante, una maestra nacida en Llerena que luchó por las niñas indígenas en América

Hace muy poco tiempo me sorprendió gratamente una imagen que vi en Facebook que compartió un llerenense sobre Catalina de Bustamante. Me intrigó tanto que me puse a investigar sobre esta valiente mujer nacida en Llerena.

Catalina de Bustamante fue una maestra, nacida en Llerena en el año 1490, que se marchó a Texcoco, México, con sus dos hijas, acompañando a su marido, pero que se ganó el nombre de “primera maestra de América”.

El día 5 de Mayo de 1514, Catalina junto a su marido, Pedro Tinoco, y sus dos hijas, salieron desde el puerto de Sanlúcar de Barrameda con destino a Santo Domingo, posteriormente viajaron a Texcoco, México.

Al cabo de unos años en América, Catalina quedó viuda y decidió dar un giro a su vida. Comenzó enseñando y educando a las hijas de los aventureros y exploradores que habían llegado hasta aquellas tierras, pero el corazón de Catalina iba un paso más allá.

Conmovida por el sufrimiento de las niñas indígenas, aprovechó su condición de terciaria seglar de la Orden de San Francisco y logró que la Orden le cediese parte de un antiguo palacio de Texcoco en México, lugar en el que creó un colegio para las niñas indígenas.

Catalina no solo educaba a estas niñas en la fe cristiana sino que las instruía, enseñándolas a leer y a escribir.

Pero, esta valiente maestra iba más allá y no se quedaba callada ante los abusos que sufría la población indígena. En el año 1529 envió una carta al rey de España, Carlos I, en la que le exigía justicia para las niñas de su colegio, ya que un regidor del territorio estaba encaprichado con dos niñas y mandó que fueran secuestradas. Por suerte, la misiva cayó en muy buenas manos. Isabel de Portugal enseguida se interesó por aquel tema, y aunque no pudo hacer nada por aquellas dos niñas, sí que se interesó por el trabajo de Catalina y se involucró tanto en ese proyecto que envió a varias mujeres letradas, pagándoles los pasajes para apoyar en su labor a Catalina.

Con el apoyo incondicional de la reina Isabel de Portugal, Catalina de Bustamante logró que fueran más mujeres educadoras al país y su labor se fue extendiendo a otras poblaciones pudiendo llegar a muchas más niñas indígenas que se habían convertido en “presentes” para los regidores y caciques españoles.

Pero el trabajo de Catalina de Bustamante no contó con una enfermedad horrible en aquellos días. En el año 1546, Catalina de Bustamante, más conocida como “La primera maestra de América” murió por la peste. Pero no solo ella, sino las demás mujeres evangelizadoras y las alumnas del beaterio en Texcoco. Una labor iniciada por esta mujer que quedó inconclusa y cuyo nombre e historia se redujeron a menciones esporádicas.

Imagen y fuente: http://historiasdelahistoria.com/2015/02/23/la-primera-maestra-de-america

 

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