Culebras y serpientes venenosas de Extremadura

Con la llegada del calor, en nuestra región aparecen las culebras y serpientes en patios, cocheras, naves, etc. Pero, por suerte, las personas que viven en Estremadura tienen menos probabilidades de que les muerda una serpiente que de que les toque el Euromillones.

En la región extremeña solamente existen tres serpientes venenosas, y lo bueno es que, la posibilidad de que muerdan dos de las mismas es casi nula, por lo que no tengáis miedo de pasear por el campo por temor a estos reptiles.

Las especies que se encuentran en Extremadura son:

1 . Culebra de Cogulla (Macroprotodon brevis) – Se trata de una serpiente venenosa. Pero es inofensiva para el ser humano. Tiene un tamaño pequeño, aproximadamente unos 40 cms. Por lo que el veneno que puede llegar a inocular es muy poco. Su cabeza es corta y un hocico también muy corto que lo usa para excavar en la tierra o arena, que es donde se suele encontrar. Es de color grisáceo, con una mancha oscura en su cabeza en forma de “V”. Tiene también un collar alrededor del cuello oscuro y cinco líneas de manchitas longitudinales también oscuras. Su vientre es muy claro con manchas oscuras.

La posición de sus dientes es algo extraña. ya que estos no se encuentran en la parte delantera de la boca como tienen las serpientes venenosas, sino que se sitúan en la parte de detrás. Normalmente, suele esconderse debajo de las rocas. Sus hábitos son nocturnos o crepusculares y suele llevar a cabo un modo de vida sobretodo subterráneo.

2 . Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) – A esta hay que tenerle más respeto que a la anterior, por su gran tamaño, ya que puede alcanzar los dos metros. Por tanto, es capaz de inocular mucho más veneno. Pero, por lo menos, suele ser un reptil bastante huidizo. Normalmente para que una culebra bastarda muerda debe ser manipulada.  En cuanto a los dientes, pasa algo similar al caso anterior. La culebra bastarda tiene los colmillos muy retrasados y por regla general, la gran parte de sus mordeduras son “secas”, es decir que no inyecta veneno. Esto sucede porque su veneno se inocula por “masticación” y no por un mordisco. También, suele ser inofensiva para el ser humano ya que suele doler más su mordisco que los posibles efectos de que el veneno pueda ser inoculado.

Es diurna, muy rápida y agresiva. Algo muy curioso, por lo que es fácil diferenciarla es que tiene una especie de “ceja” (escama supraocular) que le confiere una mirada enfadada. Suele ser una depredadora de otras serpientes y culebras.

Suele ser de un color verdoso muy bonito, con unos dibujos oscuros manchados que desaparecen con la edad, y suele quedar un color más uniforme. Los machos tienen una mancha dorsal oscura casi al final del cuello.

3 . Víbora hocicuda  (Vipera latasti o Vipera latastei) – Es la más venenosa de las que hay en Extremadura y a la que más miedo hay que tener. Esta sí que tiene los colmillos en la parte de delante de la boca, y además están huecos, por lo que inyecta el veneno de manera rápida y efectiva.

No se suele ver en su hábitat natural, por lo que es difícil coincidir con ella. Normalmente suele morder para defenderse. No es mortal, pero hay que acudir al médico rápidamente si te muerde.

Se trata de un predador diurno que caza al acecho y mata a sus presas mediante su mordedura venenosa. Los ejemplares adultos se alimentan principalmente de pequeños roedores y en menor medida de saurios, pequeñas aves y artrópodos.

Y vosotr@s ¿conocéis alguna culebra o serpiente venenosa de Extremadura?

Imágenes: Bicheando.net